Áreas Legales
Mediación y Conciliación
¿Cómo se diferencian?
Imagina que tienes un desacuerdo con alguien. Tanto la mediación como la conciliación son dos caminos para resolverlo sin tener que ir a juicio, y en ambos casos, un tercero neutral os ayuda a hablar. La clave está en el papel de esa persona.
En la Mediación:
El tercero se llama mediador. Su rol es ser un «entrenador de conversación». Él no da soluciones, no opina quién tiene la razón y no te dice qué hacer. Su trabajo es ayudarte a ti y a la otra persona a comunicarse mejor para que vosotros mismos encuentren una solución que les funcione a ambos. Es un proceso más libre y personal.
- Piénsalo así: El mediador te da el mapa y la brújula, pero tú y la otra persona sois quienes deciden el destino.
En la Conciliación:
El tercero se llama conciliador. Este también facilita la conversación, pero va un paso más allá. Después de escucharos, el conciliador puede sugerir o proponer soluciones para que lleguéis a un acuerdo. A menudo, este proceso es un paso previo y más formal en ámbitos como el laboral o el consumo.
- Piénsalo así: El conciliador no solo te da el mapa, sino que también te señala un par de caminos que él cree que son los mejores para llegar a un acuerdo.
En resumen:
- Mediador: Un facilitador que te ayuda a crear tu propia solución.
- Conciliador: Un facilitador que propone soluciones para que las consideréis.
Ambos buscan un acuerdo pacífico, pero la mediación da más control a las partes, mientras que la conciliación es más directiva.
SOLICITUD DE MASC
Cuando hablar es el primer paso hacia la solución
Los Métodos Alternativos de Solución de Conflictos (MASC) te ofrecen una forma más tranquila, respetuosa y constructiva de resolver tus diferencias.
Cuéntanos tu situación y te ayudaremos a valorar cuál es la mejor vía para alcanzar un acuerdo justo y duradero, evitando el desgaste emocional y económico que un juicio suele implicar.
